{"id":88685,"date":"2025-04-03T18:15:53","date_gmt":"2025-04-03T22:15:53","guid":{"rendered":"https:\/\/ui-hybrid.local\/the-tariff-divide-and-a-dance-of-discomfort\/"},"modified":"2025-04-03T18:15:53","modified_gmt":"2025-04-03T22:15:53","slug":"the-tariff-divide-and-a-dance-of-discomfort","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/the-tariff-divide-and-a-dance-of-discomfort\/","title":{"rendered":"La brecha arancelaria y una danza del malestar"},"content":{"rendered":"<p>Harrison Baer<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El 2 de abril, el presidente Trump revel\u00f3 al mundo su amplio paquete de aranceles, denominado &quot;D\u00eda de la Liberaci\u00f3n&quot;. Desde la promesa, meses atr\u00e1s, de imponer fuertes impuestos, han surgido dos corrientes de pensamiento prominentes sobre sus implicaciones. Una predice un desastre econ\u00f3mico donde las barreras comerciales catalizan la inflaci\u00f3n, y la m\u00e1s perversa estanflaci\u00f3n. La otra la defiende como un resurgimiento econ\u00f3mico. El plan ha causado una conmoci\u00f3n radical tanto dentro como fuera de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un pa\u00eds que se espera reciba una fuerte carga es nuestro vecino del sur, M\u00e9xico. Al enterarme de la noticia, una punzada de tristeza me atraves\u00f3 el coraz\u00f3n. Me vino a la mente la imagen de la Salsa al Atardecer del verano pasado, donde la cultura latina trajo sonrisas c\u00e1lidas y frentes sudorosas. Camperdown albergaba una comunidad diversa, libre de fronteras y pol\u00edtica. \u00bfPodr\u00eda la pol\u00edtica interferir con el v\u00ednculo entre extranjeros y estadounidenses?<\/p>\n\n\n\n<p>Un recuerdo en particular del verano pasado se me qued\u00f3 grabado en la mente. Estaba sentado en un banco de madera, con el iPhone en la mano, filmando la fiesta. En medio de la toma, frunc\u00ed el ce\u00f1o con asombro y una amplia sonrisa p\u00edcara se dibuj\u00f3 en mi rostro al ver a un hombre blanco de mediana edad intentando bailar salsa. Con los brazos extendidos hacia los lados y los pu\u00f1os apretados, parec\u00eda una animadora de instituto apretando sus pompones. Y abajo, su juego de pies era como el de un mono desliz\u00e1ndose sobre patines. No se equivoquen, fue una actuaci\u00f3n de salsa desastrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el joven inmaduro que soy, estall\u00e9 en histeria, con l\u00e1grimas corriendo por mi rostro. Agachado en el banco, me cubr\u00ed la crisis con la mano. La hiperventilaci\u00f3n infantil debi\u00f3 durar dos minutos.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo despu\u00e9s de realizar un ejercicio de respiraci\u00f3n de los Navy Seals pude levantarme para seguir grabando. Al recuperar la compostura, volv\u00ed a ver al hombre y me re\u00ed brevemente. Esperaba una verg\u00fcenza ajena, pero en cambio, me sobresalt\u00f3 una cruda realidad. Esta era la belleza de Salsa at Sunset. S\u00ed, era visualmente espantoso, pero lo que se mostraba no era una tragedia. No era una mancha para el baile latino. \u00a1Era la m\u00e1s poderosa aceptaci\u00f3n de la cultura extranjera que jam\u00e1s haya visto!<\/p>\n\n\n\n<p>La expresi\u00f3n del hombre fue lo que me delat\u00f3: una de evidente incomodidad. Ten\u00eda las mejillas sonrosadas y una cara que murmuraba &quot;\u00a1Uy! \u00a1Rayos! \u00a1Rayos! \u00a1Ay, ay! \u00a1Ay!&quot;. Cada paso que daba era cuestionado y torpe. Sin embargo, a pesar de la verg\u00fcenza, segu\u00eda bailando. \u00a1No pod\u00eda parar! Rodeado de cientos de desconocidos, con al menos diez personas mir\u00e1ndolo, hac\u00eda lo que pod\u00eda. Verlo correr por ah\u00ed se volvi\u00f3 gratificante. Solo quer\u00eda aprender a bailar como un latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, dos mujeres hispanas se acercaron y comenzaron a animarlo. Aplaudieron y bailaron a su lado. El hombre sonri\u00f3 y continu\u00f3 su lucha, pero recuper\u00f3 la confianza. Poco a poco, sus movimientos mejoraron a medida que se relajaba y dejaba que la presi\u00f3n se disipara. Estaba celebrando su cultura, y las mujeres lo animaban y lo alegraban. Fue simplemente hermoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que m\u00e1s perdura de ese momento no son las risas ni los c\u00f3micos tropiezos del hombre. Es la revelaci\u00f3n de que incluso en tiempos de divisi\u00f3n, la empat\u00eda puede persistir. Los aranceles del &quot;D\u00eda de la Liberaci\u00f3n&quot;, impregnados de rencor pol\u00edtico, amenazan con reducir a vecinos a adversarios. Sin embargo, en esa sudorosa tarde de verano, un hombre que podr\u00eda haber votado a favor de esos mismos aranceles celebr\u00f3 la cultura latina con una mujer latina. La pol\u00edtica divide, pero la cultura trasciende.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, esa noche, fracas\u00e9. Mi risa no se deb\u00eda solo a sus extremidades agitadas; era una forma de desestimar a alguien que parec\u00eda fuera de lugar. Pero la verdad y la naturaleza de sus esfuerzos eran mucho m\u00e1s profundas. Su torpeza no era una burla; era un intento genuino de aprender un baile extranjero. Honraba su cultura con sinceridad. Las mujeres lo comprendieron y lo aceptaron con compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los aranceles se aprobar\u00e1n o se desplomar\u00e1n. Pero la lecci\u00f3n de aquella noche perdura: antes de ser republicanos o dem\u00f3cratas, contribuyentes o partidarios del libre comercio, somos personas que queremos llevarnos bien. Y esto solo es posible si tenemos la dignidad de aceptar la incomodidad.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1335,"featured_media":88686,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_mo_disable_npp":"","wds_primary_category":0,"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-88685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1335"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88685\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/88686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/upstateinternational.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}